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Las 13 últimas horas. El drama de un enfermo terminal.

26/12/08.- Diario de Sevilla. Noelia Márquez. 12/12/2008.

Negligencias médicas y causas de la muerte. Abandono del paciente.

"Nadie debería morir así" La familia de José Manuel Cánovas describe la agonía que sufrió al esperar durante 13 horas en Urgencias del Virgen del Rocío de Sevilla una cama que nunca llegó.

Estas palabras expresan el profundo dolor que sufrió la familia de José Manuel Cánovas el 14 de noviembre en la sala de espera de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Las 13 últimas horas de vida de este hombre de 50 años y padre de dos hijos transcurrieron entre la agonía ocasionada por una grave enfermedad, un cáncer de esófago en fase terminal, y la impotencia de su mujer, Encarnación Montaño, que permaneció junto a su marido moribundo, esperando una cama que nunca llegó. Trece horas de agonía, sentado en una silla de ruedas, con hemorragias, aliviado con morfina y rodeado por una multitud de enfermos, familiares y el trajín de médicos, celadores y enfermeras. José Manuel falleció "en unas condiciones inhumanas", expresa su cuñado, Antonio Montaño. "Ni se puede entender ni se puede admitir que una persona muera así, esperando, en una silla de ruedas, en una sala abarrotada de gente", añade con frustración en sus palabras.

Hace un año a José Manuel Cánovas le diagnosticaron la grave enfermedad en un estado muy avanzado y sus visitas a Urgencias eran muy frecuentes. Cada tres meses, al principio; y un ingreso cada 30 días, después.En su historia clínica consta el deterioro de su salud provocado por el cáncer. La noche del 13 de noviembre se agravó. José Manuel comenzó a expulsar sangre por la boca y el recto. Su mujer, muy asustada, acudió al día siguiente, a las diez de la mañana, a Urgencias del Hospital Virgen del Rocío. Transcurrió la mañana y tras someterse a varias pruebas, a las 14:30 José Manuel entró en Observación. A Encarnación le comunicaron que en cinco minutos su marido sería trasladado a una habitación. Pero la cama no llegó. Entre la impotencia de ver a su ser querido sufriendo, con fuertes dolores, Encarnación permaneció esperando una hora tras otra en la sala de Urgencias. Agotada e impaciente, esta mujer "no entendía por qué no le daban una cama", explica su hermano Antonio. Un profesional del hospital comunicó a Encarnación, a las seis de la tarde que, al final, no había cama. Que aguardara. Demacrado por la enfermedad, José Manuel permaneció hasta las diez de la noche esperando en una silla de ruedas en la sala de Urgencias. Poco después una hemorragia acabó con su vida. "Nunca estamos preparados del todo para la muerte de un ser querido, aunque en el fondo la familia sabía que ocurriría tarde o temprano por el estado tan avanzado de la enfermedad", explica Antonio. "Cuando llega el momento esperas poder despedirte de tu ser querido en la intimidad de una habitación rodeado de familiares. Al menos, en una cama", añade el cuñado de José Manuel.

La familia explica que el trato de los profesionales del hospital fue "correcto", pero denuncia "las condiciones inadmisibles" en las que José Manuel pasó sus últimas horas, con un dolor indescriptible. "Si para una persona sana estar sentado 13 horas es agotador, ¿cómo cree que puede ser para un enfermo terminal de cáncer?, es simplemente insoportable e indigno", expresa Antonio. Ahora, el objetivo de esta familia "es que nadie vuelva a pasar por esta situación. No se puede permitir o, al menos, no se debería admitir", explica el portavoz de la familia. 

El Defensor del Paciente puso en conocimiento de la Fiscalía la situación que sufrió José Manuel en la sala de Urgencias y el Ministerio Público ha iniciado una investigación para esclarecer por qué este enfermo no fue trasladado a una cama en el hospital. Entre otras cuestiones, "es necesario aclarar si se produjo dejación de funciones por parte de los responsables de distribuir las camas hospitalarias y si se aplicó el tratamiento más adecuado al paciente", explica la abogada María Jesús Villalpando, especialistas en casos de negligencias médicas. Una vez que culmine la investigación incoada de oficio por la Fiscalía, la familia no descarta adoptar otras medidas judiciales.